“Es fundamental no tener déficit fiscal”

Jorge Brito, presidente del Banco Macro, explica su punto de vista sobre la realidad económica del país en su columna de opinión del diario Perfil.

El préstamo hipotecario es una herramienta muy importante para la sociedad ya que para las familias la vivienda es el bien al que todos quieren llegar.

En la Argentina hemos tenido varios períodos de préstamos hipotecarios. La última etapa de irrupción de estos créditos fue allá por el 2006. En aquellos años Argentina había alcanzado el superávit fiscal, superávit comercial con tipo de cambio competitivo y una tasa de inflación de un dígito. En esa oportunidad, Banco Macro les ofreció a sus clientes préstamos hipotecarios a 15 años de plazo con una tasa de 9.75% en pesos. Fueron un éxito. Fue la mejor de todas las líneas que existieron en los últimos 30 años.

En los últimos 10 años, el crédito hipotecario cayó. Recién en el 2016, con la nueva política económica, el Banco Central dijo “No perdamos los próximos 4 años en no hacer nada” y entonces se procuró generar un sistema de depósitos y créditos ajustados por inflación: UVA

Hoy, en el 2017, los bancos tenemos como oferta en el mercado financiero argentino préstamos que van desde los 15 a los 30 años. Concretamente, Banco Macro ofrece préstamos a 20 años con la tasa más baja del mercado: 3.5%. Y aquellos clientes con mayores posibilidades de ahorro, Banco Macro ofrece una línea de crédito de hasta 16 millones de pesos que pueden ser afectados a la compra de una segunda vivienda. Esta línea es la más innovadora del mercado y la que mayor expectativa genera en los clientes del Banco macro.

La oportunidad es clara. Como desde hace años no sucedía, las familias tienen la posibilidad de ingresar al mercado del crédito hipotecario pero, esta vez, con la posibilidad cierta de dejar de ser inquilinos para transformarse en los propietarios de su hogar.

Hay que resaltar que es imprescindible que para que estos préstamos indexados terminen siendo a tasa del 6% o 7%, es central, no sólo trabajar sobre lo monetario (…) sino trabajar básicamente en entender que el problema de la inflación es un problema de déficit fiscal.

Otro tema central es que la Argentina no tiene moneda. Hace muchos años que los argentinos no pensamos en pesos. Nuestra cabeza está en dólares (…) es necesario tener durante un período de 10 años tasas de inflación cercanas al 6% o 7% ya que ésta es la única forma de que el argentino crea en su moneda. Necesitamos un período largo de baja inflación.

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Publicado: - | Fuente: Perfil